martes, 4 de septiembre de 2012

La claridad de la superficie

Y cuando la soledad abrume tu alma, cuando rodee cada partícula de tu ser, cuando la sientas tanto dentro como fuera, entonces ¿que harás?

Ese será el instante en que recuerdes que estoy yo, que me tienes cuando me necesites, el momento en el que recuerdes que cabalgaré a tu lado en el mas oscuro de los senderos, el instante en el que veas que mi luz, aunque tenue, te iluminará allá donde ninguna otra llega.

¿Y que haré yo si sintiera esa soledad? ¿Que haré si el peso del mundo presiona mis hombros y me envía a las mas profundas tinieblas? Entonces me haré mas fuerte, nadaré hasta la superficie, guiado por la luz que emanas. Acabaré con mis demonios con la fuerza que me otorgas. Encararé a mis miedos con el valor que me infundes.

Todo siempre que no te marches, siempre que sea capaz de seguirte, siempre que no me pidas que me aleje. 


Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.

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