Tengo un amigo,es ese tipo de amigo que todos tenemos, y que siempre está ahí, queramos verlo o no. Es ese amigo que no se marcha nunca, no importa cuanto se lo digas, o lo que le hagas. Es ese amigo que te desanima a hacer cosas, que te dice que no saldrán bien, ese tipo de amigo que prefiere que todo se quede como está, que no avance, pues no ve la necesidad de ello, y dice que si las cosas cambian es seguro que saldrán mal. Es ese amigo que nunca se calla, y que seguirá hablando aún cuando lo ignoras. Es un amigo, al que por desgracia le hago mas caso del que debería. Me conoce, puede que mejor que nadie, sabe mis aspiraciones, mis metas, conoce mis debilidades, y muchas veces las usa para atacarme, y no me gusta que lo haga, pero está ahí, lo seguirá haciendo, y no parece que se vaya a marchar. No es del todo malo, lo cierto es que muchas veces me ha advertido de cosas que han pasado, y muchas otras me ha ayudado a evitar que pasasen. El problema es que en ciertas ocasiones le desoí, y las cosas salieron muy mal, y ahora es demasiado alarmista. Él se preocupa por mí, es posible que sea quien mas se preocupa por mi de entre toda la gente que conozco, pero se niega a dejarme avanzar. Esto último tampoco es cierto del todo, siempre puedo enfrentarme a él. Enfrentarme a él es una de las cosas mas difíciles de entre las que he hecho, pues aunque solo se trata de una "conversación", se defiende muy bien en este campo, él es al menos tan hábil en retórica como lo soy yo (si es que eso significa algo) e igual de listo, por lo que enfrentarse a él es una cosa, pero vencerlo es algo bien distinto. Cuando logro vencerlo, que no es tan a menudo como desearía, el se retira cortésmente, me deja vía libre, y no insiste mas, al menos con ese tema, o amenos que la situación cambie, pero aún a pesar de ello no tarda en volver. No es que se lo reproche, es su forma de ser, y sé que seguirá siendo así, y seguirá intentado impedirme avanzar, de modo que lo único que puedo hacer es cambiar yo, enfrentarme a él, y vencerlo. Si él no me abandona, solo puedo reforzarme lo suficiente como para vencer los enfrentamientos, pues no puedo permitir que me lastre, quizás otros dejaréis que este amigo os retenga, quizás a algunos no os importe, o quizás muchos ni tengáis ni entendáis mi problema, lo cierto es que no lo sé, lo único que sé es que yo tengo este amigo, uno que nunca me abandona, uno al que llamo Miedo.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario