Soy gilipollas, y no se trata de una deducción, o una opinión, es un hecho. Pero, no os preocupéis, todos somos gilipollas, de un modo u otro, y en mayor o menor grado, y el problema reside en que la mayor parte del tiempo, ni tan siquiera somos conscientes de ello. No soy gilipollas continuamente, es decir, si, lo soy, pero no es algo que tenga un efecto continuo, sino mas bien puntual, pero por desgracia siquiera me doy cuenta de cuando lo hago. Hay ciertos momentos en los que una parte "no gilipollas" de mi sale a la luz, y actúo de un modo hábil, pero también hay momentos en los que toda mi gilipollez toma forma, y entonces es cuando realmente meto la pata. Ni tan siquiera hago las cosas con mala intención, desde mi punto de vista, solo intento hacer lo que puedo por vivir mi vida de la mejor forma que sé, pero es justo por eso, porque vivo de la mejor forma que sé, y por que no sé demasiado, que actúo mal en múltiples ocasiones. No pasa nada, supongo, todo el mundo tiene defectos, y yo mas que nadie, pero en ciertas ocasiones, cuando gozo de un momento de lucidez, y miro en retrospectiva, no puedo evitar pensar lo gilipollas que llegué a ser en tal, o cual momento.
Soy gilipollas, y para bien o para mal es mi forma de ser. No se trata de que no quiera cambiarlo, seguiré luchando día tras día por mejorar como persona, pero si alguna vez te asombra un momento de lucidez del que goce, no lo olvides, eso es solo un momento, y el resto del tiempo, soy gilipollas.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
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