Escribo esto porque es algo que querría decirte, pero que dada la situación, no creo que fuese justo que lo hiciera, de modo que de forma un tanto cobarde la dejo aquí, pensando que si el azar te trae aquí la leerás, y que en caso contrario al menos me desahogaré un poco. Si lees esto, sabrás perfectamente que va dirigido a ti, pero por si te queda una pequeña duda, siendo como eres, y después de que hallas llegado hasta aquí, te aseguraré que en efecto, esta carta de dirige a ti, Denna.
Tan solo quería decirte que hace mucho que comencé con todo esto, y eso ya lo sabes, y como imaginas a lo largo de ese tiempo he pasado situaciones muy buenas y otras muy duras, unas para bien y otras para mal. Ahora me dispongo a hacer aquello que mas temo, seguramente la opción que mas odio y que me deja completamente anulado, pues eso mismo voy a hacer. Necesitas, en medida de lo posible, librarte de la carga que puedas, y lo que siento por ti, la situación, todo esto, es una pesada carga. Como dijiste, no importaría que no dijese cosas relacionadas con el tema, o que no hiciese alusión al mismo, considerando que no existe, pues tu ya conoces la realidad, pero al menos, puedo darte un poco de paz. Puedo dejarte cierto espacio, puedo desaparecer hasta que seas capaz de cargar de nuevo con este peso, hasta que me necesites de vuelta, o hasta cuando sea necesario. Es cierto, seguirás sabiendo como es la situación, pero quizás logres olvidarlo un poco y ello te ayude. Tengo mucho miedo, pues realmente a lo que mas temo es a ser olvidado, y mis demonios me dicen que cuando te de este espacio tu olvidarás esto, estarás mejor, y de algún modo será como si yo hubiese abandonado, pues dejarás de tenerme en cuenta, y conocerás a alguien mas alto, mas guapo, las listo o mas divertido, o aunque no sea así, simplemente será alguien con quien la compañía sea inocua, estaréis cómodos el uno con el otro, y tu no sentirás la carga que sientes sobre tus hombros cuando se trata de mi, que con él será mas simple, y el cariño y el amor surgirá de forma simple e inocente, como debería hacerlo. Mis demonios atacan mis debilidades y me dicen que hacer esto es aceptar una derrota, pero creo que es lo que necesitas. No me necesitas a tu lado, no ahora, no a mi. Me niego a ser tu carga cuando deseo ser tus alas, me niego a ser una astilla de quien pretendo ser alivio, y antes de eso prefiero no ser.
Si llegas a leer esto, supongo que muchas cosas se te pasarán por la cabeza, y seguramente reproches mi decisión, o quizás cuando lo leas la situación haya cambiado mucho, y quizás mis previsiones se cumplieron. No lo sé, pero necesitaba escribir esto, me estoy enfrentando a uno de mis mayores miedos, y es duro, solo espero que salga bien, al menos para uno de los dos.
Si cualquiera lee esto, alguien que no sea para quien está destinada la carta, y si ese alguien conoce al destinatario, le ruego que se abstenga de hacérsela llegar, pues solo dejo en manos del azar esa posibilidad. Si aún a pesar de ello se me desoye, no habrá grandes consecuencias, pues todo el mundo es libre de hacer algo así, pero lo mas seguro es que esa persona me decepcione notablemente, y pierda mi confianza en ella (no es una gran amenaza, lo sé).
Adiós Denna, hasta que decidas traer de vuelta al viento.
domingo, 16 de septiembre de 2012
Soy gilipollas
Soy gilipollas, y no se trata de una deducción, o una opinión, es un hecho. Pero, no os preocupéis, todos somos gilipollas, de un modo u otro, y en mayor o menor grado, y el problema reside en que la mayor parte del tiempo, ni tan siquiera somos conscientes de ello. No soy gilipollas continuamente, es decir, si, lo soy, pero no es algo que tenga un efecto continuo, sino mas bien puntual, pero por desgracia siquiera me doy cuenta de cuando lo hago. Hay ciertos momentos en los que una parte "no gilipollas" de mi sale a la luz, y actúo de un modo hábil, pero también hay momentos en los que toda mi gilipollez toma forma, y entonces es cuando realmente meto la pata. Ni tan siquiera hago las cosas con mala intención, desde mi punto de vista, solo intento hacer lo que puedo por vivir mi vida de la mejor forma que sé, pero es justo por eso, porque vivo de la mejor forma que sé, y por que no sé demasiado, que actúo mal en múltiples ocasiones. No pasa nada, supongo, todo el mundo tiene defectos, y yo mas que nadie, pero en ciertas ocasiones, cuando gozo de un momento de lucidez, y miro en retrospectiva, no puedo evitar pensar lo gilipollas que llegué a ser en tal, o cual momento.
Soy gilipollas, y para bien o para mal es mi forma de ser. No se trata de que no quiera cambiarlo, seguiré luchando día tras día por mejorar como persona, pero si alguna vez te asombra un momento de lucidez del que goce, no lo olvides, eso es solo un momento, y el resto del tiempo, soy gilipollas.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
Soy gilipollas, y para bien o para mal es mi forma de ser. No se trata de que no quiera cambiarlo, seguiré luchando día tras día por mejorar como persona, pero si alguna vez te asombra un momento de lucidez del que goce, no lo olvides, eso es solo un momento, y el resto del tiempo, soy gilipollas.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
jueves, 13 de septiembre de 2012
La observé
La observé mientras bajaba las escaleras. Sus pies descalzos se posaban grácilmente sobre los escalones de mármol, o quizás llevase tacones y se tratase de roble. Llevaba un elegante vestido, o quizás una camiseta vieja y rota. Su ropa mostraba una increíble gama de colores, o quizás era toda negra. El pelo era negro como el carbón, o quizás de un intenso tono rojizo, tampoco es importante, así como no lo es si llevaba las orejas llenas de perforaciones, o si no tenía ninguna, o si su piel mostraba cientos de tatuajes, o estaba impoluta, nada de eso era importante, y ni tan siquiera lo vi.
Cuando miré, la vi mas allá de toda circunstancia, lo que yo vi fueron sus ojos alegres y vivaces, vi sus sonrisa sincera y dulce. Vi como se le erizaba el pelo de la nuca, y como el frío enrojecía su nariz. Vi como se le humedecían los ojos por la congestión y le brillaban con una muestra de la luz que llevaban dentro. La vi feliz, y la vi triste, y vi algunas de esas pequeñas cosas que realmente la hacen ella.
Vi lo que era, y lo que podía ser, vi lo que ella podía aportarme, y lo que yo podía aportarle a ella.
Y una vez que vi esto, decidí dárselo todo.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
Cuando miré, la vi mas allá de toda circunstancia, lo que yo vi fueron sus ojos alegres y vivaces, vi sus sonrisa sincera y dulce. Vi como se le erizaba el pelo de la nuca, y como el frío enrojecía su nariz. Vi como se le humedecían los ojos por la congestión y le brillaban con una muestra de la luz que llevaban dentro. La vi feliz, y la vi triste, y vi algunas de esas pequeñas cosas que realmente la hacen ella.
Vi lo que era, y lo que podía ser, vi lo que ella podía aportarme, y lo que yo podía aportarle a ella.
Y una vez que vi esto, decidí dárselo todo.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
El Nombre Propio; Capítulo 5: Ligero trote
Aún frenético por el combate, y entusiasmado por la victoria, salí de aquel edificio a medio construir, para sorprenderme de la agradable lluvia que caía, ligera y fresca, completamente ajena a la situación. Agradecí que así fuese, pues aunque luego pudiese pasar frío, en ese momento la lluvia calmó en parte mi dolor, e hizo, de algún modo, mas llevadero el asimilar lo que estaba ocurriendo. La lluvia, además, podría servirme para amortiguar mi ruido, pero algo me decía que esto no sería tan útil como cabía esperar. Sin perder mas tiempo inicié mi marcha, evitando calles concurridas o con comercios, y adentrándome más por callejones, logrando así evitar grandes grupos de Inerciales, al menos en su mayoría. Como no podía ser de otro modo acabé por encontrarme otro Inercial, por suerte solo de nuevo, que parecía estar festejando sobre lo que otrora fuese una persona. Me acerqué con cautela, y de nuevo aquel cuerpo desfigurado por una burla de expresiones humanas no pareció reaccionar ante mi presencia, al menos hasta que me acerqué a cierta distancia, mucho después de que pudiese verme, y algo antes de que pudiese oírme, una vez mas, al posar mi pie sobre el suelo, noté como si algo se rompiese en el aire, como si hubiese hecho explotar una burbuja por entrar en ella. La figura se volvió hacia mí, en posición amenazadora, mostrando sus ensangrentados dientes, y extendiendo las manos como si de garras se tratase, pero esta vez no le permití atacar, sabía lo que iba a hacer, no podía permitirme el beneficio de la duda, así que no lo hice. A la par que el se volvía, yo ya había iniciado mi carrera, apenas un par de pasos, seguidos de un salto, y allí, en el aire, con el brazo derecho atrasado portando la lanza, y el izquierdo adelantado para mantener un equilibrio, en ese segundo en el que giraba mi cuerpo, en ese instante en el que adelantaba mi brazo precedido por lo que utilizaba como lanza, en ese momento en el que el metal atravesaba el pecho de aquella figura para surgir mas abajo por su espalda, en ese preciso instante no hubo piedad en mi ser. No os pido que lo aceptéis, ni tan siquiera que lo entendáis, pero aquello para mí ya no era humano, ni animal siquiera, un animal no mata a otro sin necesidad y festeja sobre su cadáver, aquello para mi no era mas que una forma violenta de escoria, que se guiaba por sentimientos violentos y vacíos. Aquello no eran personas que buscaban sobrevivir, no estaban intentando subsistir, no se trataba de eso, ahora carecían de razones más que la pura violencia, o al menos así los consideraba. De algún modo, después de este corto enfrentamiento me sentí bien, en el primero había comprobado que aquello ya no era humano, y en este había asegurado que nada me impedía enfrentarme a ellos, y que eran fáciles de vencer, al menos solos y por sorpresa.
Me puse en pie tras la caída, y miré a mi alrededor para comprobar que no se habían acercado mas Inerciales por el revuelo. Quizás si no hubiese estado atento a otras cosas me habría percatado de que veía todavía mejor que antes, no se trataba de que mis ojos se adaptasen a la oscuridad, se trataba de otra cosa. Quizás si no hubiese continuado mi marcha al instante, o si no hubiese estado acompañada por el ruido sordo de la lluvia me habría dado cuenta de que aquellas débiles notas qué habían comenzado a sonar hacía poco, eran ahora mas fuertes y claras, que resonaban en mi mente, de fondo, aún difíciles de percibir, pero más fuerte que antes. Lenta y dulce, la melodía me acompañaba en mi ligera marcha, como haría siempre a partir de entonces.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
Me puse en pie tras la caída, y miré a mi alrededor para comprobar que no se habían acercado mas Inerciales por el revuelo. Quizás si no hubiese estado atento a otras cosas me habría percatado de que veía todavía mejor que antes, no se trataba de que mis ojos se adaptasen a la oscuridad, se trataba de otra cosa. Quizás si no hubiese continuado mi marcha al instante, o si no hubiese estado acompañada por el ruido sordo de la lluvia me habría dado cuenta de que aquellas débiles notas qué habían comenzado a sonar hacía poco, eran ahora mas fuertes y claras, que resonaban en mi mente, de fondo, aún difíciles de percibir, pero más fuerte que antes. Lenta y dulce, la melodía me acompañaba en mi ligera marcha, como haría siempre a partir de entonces.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
martes, 4 de septiembre de 2012
Cierto amigo
Tengo un amigo,es ese tipo de amigo que todos tenemos, y que siempre está ahí, queramos verlo o no. Es ese amigo que no se marcha nunca, no importa cuanto se lo digas, o lo que le hagas. Es ese amigo que te desanima a hacer cosas, que te dice que no saldrán bien, ese tipo de amigo que prefiere que todo se quede como está, que no avance, pues no ve la necesidad de ello, y dice que si las cosas cambian es seguro que saldrán mal. Es ese amigo que nunca se calla, y que seguirá hablando aún cuando lo ignoras. Es un amigo, al que por desgracia le hago mas caso del que debería. Me conoce, puede que mejor que nadie, sabe mis aspiraciones, mis metas, conoce mis debilidades, y muchas veces las usa para atacarme, y no me gusta que lo haga, pero está ahí, lo seguirá haciendo, y no parece que se vaya a marchar. No es del todo malo, lo cierto es que muchas veces me ha advertido de cosas que han pasado, y muchas otras me ha ayudado a evitar que pasasen. El problema es que en ciertas ocasiones le desoí, y las cosas salieron muy mal, y ahora es demasiado alarmista. Él se preocupa por mí, es posible que sea quien mas se preocupa por mi de entre toda la gente que conozco, pero se niega a dejarme avanzar. Esto último tampoco es cierto del todo, siempre puedo enfrentarme a él. Enfrentarme a él es una de las cosas mas difíciles de entre las que he hecho, pues aunque solo se trata de una "conversación", se defiende muy bien en este campo, él es al menos tan hábil en retórica como lo soy yo (si es que eso significa algo) e igual de listo, por lo que enfrentarse a él es una cosa, pero vencerlo es algo bien distinto. Cuando logro vencerlo, que no es tan a menudo como desearía, el se retira cortésmente, me deja vía libre, y no insiste mas, al menos con ese tema, o amenos que la situación cambie, pero aún a pesar de ello no tarda en volver. No es que se lo reproche, es su forma de ser, y sé que seguirá siendo así, y seguirá intentado impedirme avanzar, de modo que lo único que puedo hacer es cambiar yo, enfrentarme a él, y vencerlo. Si él no me abandona, solo puedo reforzarme lo suficiente como para vencer los enfrentamientos, pues no puedo permitir que me lastre, quizás otros dejaréis que este amigo os retenga, quizás a algunos no os importe, o quizás muchos ni tengáis ni entendáis mi problema, lo cierto es que no lo sé, lo único que sé es que yo tengo este amigo, uno que nunca me abandona, uno al que llamo Miedo.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
La claridad de la superficie
Y cuando la soledad abrume tu alma, cuando rodee cada partícula de tu ser, cuando la sientas tanto dentro como fuera, entonces ¿que harás?
Ese será el instante en que recuerdes que estoy yo, que me tienes cuando me necesites, el momento en el que recuerdes que cabalgaré a tu lado en el mas oscuro de los senderos, el instante en el que veas que mi luz, aunque tenue, te iluminará allá donde ninguna otra llega.
¿Y que haré yo si sintiera esa soledad? ¿Que haré si el peso del mundo presiona mis hombros y me envía a las mas profundas tinieblas? Entonces me haré mas fuerte, nadaré hasta la superficie, guiado por la luz que emanas. Acabaré con mis demonios con la fuerza que me otorgas. Encararé a mis miedos con el valor que me infundes.
Todo siempre que no te marches, siempre que sea capaz de seguirte, siempre que no me pidas que me aleje.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
Ese será el instante en que recuerdes que estoy yo, que me tienes cuando me necesites, el momento en el que recuerdes que cabalgaré a tu lado en el mas oscuro de los senderos, el instante en el que veas que mi luz, aunque tenue, te iluminará allá donde ninguna otra llega.
¿Y que haré yo si sintiera esa soledad? ¿Que haré si el peso del mundo presiona mis hombros y me envía a las mas profundas tinieblas? Entonces me haré mas fuerte, nadaré hasta la superficie, guiado por la luz que emanas. Acabaré con mis demonios con la fuerza que me otorgas. Encararé a mis miedos con el valor que me infundes.
Todo siempre que no te marches, siempre que sea capaz de seguirte, siempre que no me pidas que me aleje.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
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