Ahora que tiempo no me falta, y viéndolo todo desde lejos, me dispongo a contar mi inmersión en la locura, o quizás tan solo el regreso a una realidad que hemos olvidado. Os aconsejo que no os encariñéis de mi en esta historia, pues soy el único culpable de todo cuanto sucede.
Gracias por leer y hasta que el viento os traiga de vuelta.
Introducción brillante.
ResponderEliminar