Supongo que aún cuando todo se derrumba, cuando parece que nada puede abrigarme, aún me resta esto, aún a pesar de todo siempre tendré cobijo en este rincón, o eso espero.
Me dedico a mirar atrás, solo para caer en la cuenta de cuanto dejé por el camino, como aquellas cosas que en su momento me hacían ser yo, lo que me caracterizó en distintos momentos de mi vida quedó tirado a los lados del camino. Viendo esto no puedo por menos que preguntarme cuanto de lo que ahora soy dejaré mas adelante.
Supongo que antes o después esta será una de las cosas que deje atrás, cuando ya no tenga vías para expresarme, supongo que al final acabaré por dejar de hacer todo cuanto hoy hago, haré otras cosas, pero lo que hoy me hace ser yo habrá desaparecido.
Algún día miraré atrás de nuevo, pensaré en cuanto habré cambiado y me resignaré. Acabaré por rendirme de intentar ser yo, o de intentar que mi personalidad perdure mas allá de lo que es "cómodo" y "común". Seré otro individuo mas en la marea de población, que inerte seguirá a la mayoría y se sentirá incómodo cuando actúe diferente, el hábito podrá mas que la voluntad, y entonces, aburrido y reclinado en un sillón, pensado en como fui dejando atrás los artes me preguntaré que porqué lo hice, me odiaré por abandonarlos y por haberme tornado en algo incapaz de canalizarlos, por estar encerrado dentro de mi propia vida, por haber perdido todo refugio.
martes, 8 de enero de 2013
lunes, 10 de diciembre de 2012
Espera
Los minutos se hacen eternos aguardando a que acabe el día y pueda hablar un rato contigo. La sola idea es suficiente para que los nervios afloren en mi estómago, recordando lo dulce de tus labios, y lo elegante de tus líneas. Es algún tipo de dulce tortura, pues pese a que hace la espera inaguantable, de algún modo me da los ánimos para seguir esperando.
Todo esto me es ajeno, te miro a los ojos y veo mas cariño del que sé que emiten los míos, y de algún modo es reconfortante, pero no deja de resultarme extraño. Produce una agradecida calidez, mirarte a los ojos, besarte, o tenerte entre mis brazos, me hace sentir seguridad y comodidad. Tienes el don de hacer que todo resulte simple y natural, así como el poder de hacer que cada día me gustes un poco mas que el anterior.
No sé ni como seguir, este texto carece de forma o elegancia, no posee el estilo que creo poseen otros textos que escribo, pero me imperaba escribirlo, lo siento, me gustaría haber escrito algo mas bello, pero parece que carezco de la concentración suficiente.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
Todo esto me es ajeno, te miro a los ojos y veo mas cariño del que sé que emiten los míos, y de algún modo es reconfortante, pero no deja de resultarme extraño. Produce una agradecida calidez, mirarte a los ojos, besarte, o tenerte entre mis brazos, me hace sentir seguridad y comodidad. Tienes el don de hacer que todo resulte simple y natural, así como el poder de hacer que cada día me gustes un poco mas que el anterior.
No sé ni como seguir, este texto carece de forma o elegancia, no posee el estilo que creo poseen otros textos que escribo, pero me imperaba escribirlo, lo siento, me gustaría haber escrito algo mas bello, pero parece que carezco de la concentración suficiente.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
El Nombre Propio, Interludio 1: La culpa
La lluvia y el viento azotan los árboles, que resisten impasibles, no así lo hacen sus ramas, que se agitan violentamente de forma errática. La rama de un roble repiquetea contra el cristal de la ventana, dentro, aún a pesar del fuego de la chimenea, el frío inunda la estancia, cuya única presencia es la silueta de una figura que la luz recorta en el umbral de una puerta abierta por donde entra la lluvia torrencial, y que impide que el calor se acumule. De algún modo, y a pesar de el ajetreo de mas allá de esas paredes de piedra que por la puerta entra, la presencia de esa figura hace que en la habitación reine la calma. La figura decide entrar, cerrando la puerta tras de sí, y se deja caer en una butaca cercana, poniéndole al escrutinio del fuego que arde en la chimenea. Tras el pelo mojado, unos ojos llorosos observan el temblor nervioso de sus manos, y su mente lucha por calmar su respiración acelerada.
Su mirada perdida revela que en realidad no está viendo lo que tiene delante. Sus pensamientos vuelan, ligeros y veloces, con un nerviosismo que la quietud de su cuerpo no refleja. Sus labios se entreabren al tiempo que una voz tenue, a punto de quebrar entona unos lamentos.
-No podía saberlo, solo intenté hacerlo lo mejor posible, solo actué lo mejor que supe...-
Su voz quiebra en llanto, y el torrente de emociones de su interior aprovecha para escapar. Aún a pesar de que el calor ya ha tomado la sala, el frío atenaza su corazón, y como un ruido sordo, el dolor y el miedo golpean sus oídos. Siente un vacío en el estómago, y una soledad en su alma que nada tiene que ver con la ausencia de otra persona en el lugar, así como con la certeza de la ausencia futura de una única persona. Y allí, quieto y solo, sintiendo un frío que proviene de su interior, emplea sus siguientes horas, huyendo de la realidad, buscando la fuerza para enfrentarla.
Su mirada perdida revela que en realidad no está viendo lo que tiene delante. Sus pensamientos vuelan, ligeros y veloces, con un nerviosismo que la quietud de su cuerpo no refleja. Sus labios se entreabren al tiempo que una voz tenue, a punto de quebrar entona unos lamentos.
-No podía saberlo, solo intenté hacerlo lo mejor posible, solo actué lo mejor que supe...-
Su voz quiebra en llanto, y el torrente de emociones de su interior aprovecha para escapar. Aún a pesar de que el calor ya ha tomado la sala, el frío atenaza su corazón, y como un ruido sordo, el dolor y el miedo golpean sus oídos. Siente un vacío en el estómago, y una soledad en su alma que nada tiene que ver con la ausencia de otra persona en el lugar, así como con la certeza de la ausencia futura de una única persona. Y allí, quieto y solo, sintiendo un frío que proviene de su interior, emplea sus siguientes horas, huyendo de la realidad, buscando la fuerza para enfrentarla.
domingo, 18 de noviembre de 2012
En ninguna parte
Hacía tiempo que no escribía, y lo cierto es que ya lo estaba echando en falta. Lo cierto es que tampoco tengo nada que escribir, no es como otras ocasiones que tenía un texto al que no lograba dar forma, o que no encontraba tiempo para plasmarlo, esta vez simplemente no hay texto. Es una sensación extraña, no del todo nueva, pero me es prácticamente ajena, y sobre todo durante tanto tiempo.
Produce una desagradable sensación de vacío, como cuando alguien que te es cercano y que siempre ha estado a tu vera desaparece, la misma sensación de terror que deja el escalón imaginario extra que te hace caer al vacío unos escasos centímetros que parecen kilómetros. No es una sensación dolorosa, ni te hace sufrir, es mas bien angustiosa, como una quemazón constante en la parte interior del labio debido a un pequeño corte, o esa herida en el talón que te produce una bota y que te incordia todo el día.
De algún modo también genera esa ligera desorientación de la cadencia de una meta, aún teniéndolas, es una desagradable sensación.
No sé muy bien como seguir, como he dicho, esta vez no hay texto, así que considero dejarlo aquí, espero el texto vuelva de nuevo en algún momento.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
Produce una desagradable sensación de vacío, como cuando alguien que te es cercano y que siempre ha estado a tu vera desaparece, la misma sensación de terror que deja el escalón imaginario extra que te hace caer al vacío unos escasos centímetros que parecen kilómetros. No es una sensación dolorosa, ni te hace sufrir, es mas bien angustiosa, como una quemazón constante en la parte interior del labio debido a un pequeño corte, o esa herida en el talón que te produce una bota y que te incordia todo el día.
De algún modo también genera esa ligera desorientación de la cadencia de una meta, aún teniéndolas, es una desagradable sensación.
No sé muy bien como seguir, como he dicho, esta vez no hay texto, así que considero dejarlo aquí, espero el texto vuelva de nuevo en algún momento.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
domingo, 21 de octubre de 2012
Un paso al abismo
No estoy muy seguro de como empezar este texto, de hecho, ni tan siquiera estoy seguro de que quiero decir, no sé que tema voy a tratar, ni sobre que voy a reflexionar a lo largo de este escrito, pero confío en que salga, pues de veras necesito escribir. Quizás no entendáis la sensación, pero es abrumadora, te mueres por escribir, o dibujar, necesitas urgentemente hacerlo, pero no sabes que dibujar, o mejor dicho, no sabes como dibujarlo, como plasmar lo que pretendes plasmar. Es un mal que no se lo deseo a nadie. Es una sensación extraña, similar a ir componiendo una melodía en tu mente. Primero no es mas que un ligero soniquete, con un ritmo mas o menos definido, pero, a medida que lo vas sacando, le vas dando forma, o él mismo toma la forma que tiene. Así hacen los textos. Muchas veces la parte mas difícil es el decidirse a iniciarlo, comenzar, pues una vez que ya ha comenzado a salir, terminará por hacerlo solo, y tomará la forma que merece, o que posee, si consideramos que realmente tiene una forma antes de que tu se la des. Debo admitir que esta parte es una sensación sumamente agradable, casi vale la pena la agonía de tenerlo encerrado por la liberación que produce el lograr plasmarlo. De hecho no, no se trata de que "casi valga la pena", la vale, completa y absolutamente, merece la pena el entregarlo todo a este modo, a plasmarlo por escrito, merece la pena todos esos momentos de angustia cuando no logras sacarlo, merece la pena el miedo que te invade cuando comienzas a sacarlo sin saber que es lo que saldrá, solo por ver que sale solo, que toma la forma, que te liberas de todo eso. Por supuesto que lo hace. Esto no se limita a este caso. Por lo general, si logras supera el miedo al vacío, a la caída, resulta que tienes la mayor parte del trabajo hecha. El solo luchar en la batalla ya te hace vencedor, siempre que no te rindas en el transcurso de la misma.
Siento estos desvaríos, pero en ocasiones la mejor forma de recordar como son las cosas es ponerlas por escrito.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
Siento estos desvaríos, pero en ocasiones la mejor forma de recordar como son las cosas es ponerlas por escrito.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
domingo, 16 de septiembre de 2012
Una carta en una botella
Escribo esto porque es algo que querría decirte, pero que dada la situación, no creo que fuese justo que lo hiciera, de modo que de forma un tanto cobarde la dejo aquí, pensando que si el azar te trae aquí la leerás, y que en caso contrario al menos me desahogaré un poco. Si lees esto, sabrás perfectamente que va dirigido a ti, pero por si te queda una pequeña duda, siendo como eres, y después de que hallas llegado hasta aquí, te aseguraré que en efecto, esta carta de dirige a ti, Denna.
Tan solo quería decirte que hace mucho que comencé con todo esto, y eso ya lo sabes, y como imaginas a lo largo de ese tiempo he pasado situaciones muy buenas y otras muy duras, unas para bien y otras para mal. Ahora me dispongo a hacer aquello que mas temo, seguramente la opción que mas odio y que me deja completamente anulado, pues eso mismo voy a hacer. Necesitas, en medida de lo posible, librarte de la carga que puedas, y lo que siento por ti, la situación, todo esto, es una pesada carga. Como dijiste, no importaría que no dijese cosas relacionadas con el tema, o que no hiciese alusión al mismo, considerando que no existe, pues tu ya conoces la realidad, pero al menos, puedo darte un poco de paz. Puedo dejarte cierto espacio, puedo desaparecer hasta que seas capaz de cargar de nuevo con este peso, hasta que me necesites de vuelta, o hasta cuando sea necesario. Es cierto, seguirás sabiendo como es la situación, pero quizás logres olvidarlo un poco y ello te ayude. Tengo mucho miedo, pues realmente a lo que mas temo es a ser olvidado, y mis demonios me dicen que cuando te de este espacio tu olvidarás esto, estarás mejor, y de algún modo será como si yo hubiese abandonado, pues dejarás de tenerme en cuenta, y conocerás a alguien mas alto, mas guapo, las listo o mas divertido, o aunque no sea así, simplemente será alguien con quien la compañía sea inocua, estaréis cómodos el uno con el otro, y tu no sentirás la carga que sientes sobre tus hombros cuando se trata de mi, que con él será mas simple, y el cariño y el amor surgirá de forma simple e inocente, como debería hacerlo. Mis demonios atacan mis debilidades y me dicen que hacer esto es aceptar una derrota, pero creo que es lo que necesitas. No me necesitas a tu lado, no ahora, no a mi. Me niego a ser tu carga cuando deseo ser tus alas, me niego a ser una astilla de quien pretendo ser alivio, y antes de eso prefiero no ser.
Si llegas a leer esto, supongo que muchas cosas se te pasarán por la cabeza, y seguramente reproches mi decisión, o quizás cuando lo leas la situación haya cambiado mucho, y quizás mis previsiones se cumplieron. No lo sé, pero necesitaba escribir esto, me estoy enfrentando a uno de mis mayores miedos, y es duro, solo espero que salga bien, al menos para uno de los dos.
Si cualquiera lee esto, alguien que no sea para quien está destinada la carta, y si ese alguien conoce al destinatario, le ruego que se abstenga de hacérsela llegar, pues solo dejo en manos del azar esa posibilidad. Si aún a pesar de ello se me desoye, no habrá grandes consecuencias, pues todo el mundo es libre de hacer algo así, pero lo mas seguro es que esa persona me decepcione notablemente, y pierda mi confianza en ella (no es una gran amenaza, lo sé).
Adiós Denna, hasta que decidas traer de vuelta al viento.
Tan solo quería decirte que hace mucho que comencé con todo esto, y eso ya lo sabes, y como imaginas a lo largo de ese tiempo he pasado situaciones muy buenas y otras muy duras, unas para bien y otras para mal. Ahora me dispongo a hacer aquello que mas temo, seguramente la opción que mas odio y que me deja completamente anulado, pues eso mismo voy a hacer. Necesitas, en medida de lo posible, librarte de la carga que puedas, y lo que siento por ti, la situación, todo esto, es una pesada carga. Como dijiste, no importaría que no dijese cosas relacionadas con el tema, o que no hiciese alusión al mismo, considerando que no existe, pues tu ya conoces la realidad, pero al menos, puedo darte un poco de paz. Puedo dejarte cierto espacio, puedo desaparecer hasta que seas capaz de cargar de nuevo con este peso, hasta que me necesites de vuelta, o hasta cuando sea necesario. Es cierto, seguirás sabiendo como es la situación, pero quizás logres olvidarlo un poco y ello te ayude. Tengo mucho miedo, pues realmente a lo que mas temo es a ser olvidado, y mis demonios me dicen que cuando te de este espacio tu olvidarás esto, estarás mejor, y de algún modo será como si yo hubiese abandonado, pues dejarás de tenerme en cuenta, y conocerás a alguien mas alto, mas guapo, las listo o mas divertido, o aunque no sea así, simplemente será alguien con quien la compañía sea inocua, estaréis cómodos el uno con el otro, y tu no sentirás la carga que sientes sobre tus hombros cuando se trata de mi, que con él será mas simple, y el cariño y el amor surgirá de forma simple e inocente, como debería hacerlo. Mis demonios atacan mis debilidades y me dicen que hacer esto es aceptar una derrota, pero creo que es lo que necesitas. No me necesitas a tu lado, no ahora, no a mi. Me niego a ser tu carga cuando deseo ser tus alas, me niego a ser una astilla de quien pretendo ser alivio, y antes de eso prefiero no ser.
Si llegas a leer esto, supongo que muchas cosas se te pasarán por la cabeza, y seguramente reproches mi decisión, o quizás cuando lo leas la situación haya cambiado mucho, y quizás mis previsiones se cumplieron. No lo sé, pero necesitaba escribir esto, me estoy enfrentando a uno de mis mayores miedos, y es duro, solo espero que salga bien, al menos para uno de los dos.
Si cualquiera lee esto, alguien que no sea para quien está destinada la carta, y si ese alguien conoce al destinatario, le ruego que se abstenga de hacérsela llegar, pues solo dejo en manos del azar esa posibilidad. Si aún a pesar de ello se me desoye, no habrá grandes consecuencias, pues todo el mundo es libre de hacer algo así, pero lo mas seguro es que esa persona me decepcione notablemente, y pierda mi confianza en ella (no es una gran amenaza, lo sé).
Adiós Denna, hasta que decidas traer de vuelta al viento.
Soy gilipollas
Soy gilipollas, y no se trata de una deducción, o una opinión, es un hecho. Pero, no os preocupéis, todos somos gilipollas, de un modo u otro, y en mayor o menor grado, y el problema reside en que la mayor parte del tiempo, ni tan siquiera somos conscientes de ello. No soy gilipollas continuamente, es decir, si, lo soy, pero no es algo que tenga un efecto continuo, sino mas bien puntual, pero por desgracia siquiera me doy cuenta de cuando lo hago. Hay ciertos momentos en los que una parte "no gilipollas" de mi sale a la luz, y actúo de un modo hábil, pero también hay momentos en los que toda mi gilipollez toma forma, y entonces es cuando realmente meto la pata. Ni tan siquiera hago las cosas con mala intención, desde mi punto de vista, solo intento hacer lo que puedo por vivir mi vida de la mejor forma que sé, pero es justo por eso, porque vivo de la mejor forma que sé, y por que no sé demasiado, que actúo mal en múltiples ocasiones. No pasa nada, supongo, todo el mundo tiene defectos, y yo mas que nadie, pero en ciertas ocasiones, cuando gozo de un momento de lucidez, y miro en retrospectiva, no puedo evitar pensar lo gilipollas que llegué a ser en tal, o cual momento.
Soy gilipollas, y para bien o para mal es mi forma de ser. No se trata de que no quiera cambiarlo, seguiré luchando día tras día por mejorar como persona, pero si alguna vez te asombra un momento de lucidez del que goce, no lo olvides, eso es solo un momento, y el resto del tiempo, soy gilipollas.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
Soy gilipollas, y para bien o para mal es mi forma de ser. No se trata de que no quiera cambiarlo, seguiré luchando día tras día por mejorar como persona, pero si alguna vez te asombra un momento de lucidez del que goce, no lo olvides, eso es solo un momento, y el resto del tiempo, soy gilipollas.
Gracias por leer, y hasta que el viento os traiga de vuelta.
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